- ¡Martes! - Sí, ¿y? - Nada, es un Martes cualquiera. - ¿Cualquiera? - Bueno, no, miento. Cualquiera sería como los demás Martes, acostumbrada a verle todos estos días. Así que en realidad es como un Lunes. Un día cualquiera de la semana sin ti.
Sí, hoy también es nuestro día. También lo ha sido. Cuyos protagonistas se reunen en uno sólo; tú. Tu sonrisa, tu mirada, tus ojos... Eres tan grande y quizás no te des cuenta de lo grande que eres. Sonará repetitivo pero, te quiero. Y no me importaría decirlo mil y una veces, siempre sonará diferente; te quierote quierote quiero te quierote quierote quiero...
Y es que lo que siento es tan grande. Que el verte me produzcan mariposas en mi estómago. Que con sólo ver tu reflejo en aquella puerta tan fea haga que sea muchísimo más bonita, como por arte de magia. Que con sólo sentir tu presencia me imagine tu olor, tu perfume. Que haga que me pelee con varias personas para decir que indiscutíblemente ¡tú eres el más guapo! Que aunque sean milésimas de segundo lo que dura un cruce de mirada nuestro haga que me ruborice. Sentir cómo me miras de vez en cuando allí. Que la incapacidad de verte y no hablarte haga que aparezca un flash en mi cabeza donde decía: ¡ay estoy nerviosa! y tú te reías mientras guardabas tus llaves con una converse roja pequeña colgando de ellas.
Simplemente, con el hecho de que seas tú.
Hay gente que no cree en el amor a primera vista, pero es que esto es tan grande, es enorme. Y lo único que sé de ti es que compartimos ciertas aficiones y ¿todo por qué? porque soy una cobarde. He esperado demasiado tiempo y ahora soy una cobarde enamorada de alguien que está enamorado de otra persona.
Mi cuerpo y mente están divididas en dos mitades. Cada una con una forma de pensar, defendiendo su idea. Una parte; la negativa. La otra; la positiva. Ambas tienen algo en común, hablan sobre un mismo tema. Mi decisión. Por una parte tengo todo por delante, estudiar mucho más y emplearme más a fondo. Con una ventaja al respecto, que puedo verle a él. A esa persona que no he visto en todo el verano, pero que siento que él ha pensado en mí, me ha recordado, aunque sólo fuese un segundo. Mi historia de los martes, puede que se vuelva a retomar este año. La otra parte, la negativa, me habla y me dice, que no voy a poder con todo, que debo de sacrificar una de las cosas que quiero para conseguir llevar todo adelante. ¿Ventajas? Puede que ninguna o puede que todo fuese más fácil. No lo sé, pero hay tiempo limitado, y es que no puedo tomarme todo el tiempo del mundo para decidir. ¿Y esto a quién le pasa?A mí, a la persona más indecisa del mundo.