viernes, 12 de febrero de 2010

Ésa.

Estoy esperando la casualidad de mi vida.
Especialmente ésa, la más grande.
Como Ana en Los Amantes del Círculo Polar, sólo que lo mío es diferente. Estoy dispuesta a esperar todo el tiempo que haga falta para ésa casualidad. Ésa especialmente. Pago todo lo que quieras porque se cumpla. Para que tropieces y caigas pero que caigas y yo pueda ayudar a levantarte. Es ése tipo de casualidad.
Quiero verte otra vez. Quiero volver a sentir que el tiempo se ha parado. Quiero que todo el mundo piense que soy una descarada y quiero volver a sentir que por una milésima de segundo has pensado en mí.
Ahora, mis textos tienen un nuevo destinatario, un nuevo remitente. Una nueva persona a quién va dirigida. Y no es ni más ni menos que tú. La persona que aunque parezca que la conozco, tan sólo la conozco un poquito, una pequeña, pequeñísima parte. Y aún así, soy capaz de quererte con sólo conocer esa microscópica parte.


Claudia♥

martes, 9 de febrero de 2010

Perdona por escribir tan seguida a ti Irene, pero es que hoy es Martes.

Y es que lo que siento es tan grande. Que el verte me produzcan mariposas en mi estómago. Que con sólo ver tu reflejo en aquella puerta tan fea haga que sea muchísimo más bonita, como por arte de magia. Que con sólo sentir tu presencia me imagine tu olor, tu perfume. Que haga que me pelee con varias personas para decir que indiscutíblemente ¡tú eres el más guapo! Que aunque sean milésimas de segundo lo que dura un cruce de mirada nuestro haga que me ruborice. Sentir cómo me miras de vez en cuando allí. Que la incapacidad de verte y no hablarte haga que aparezca un flash en mi cabeza donde decía: ¡ay estoy nerviosa! y tú te reías mientras guardabas tus llaves con una converse roja pequeña colgando de ellas.

Simplemente, con el hecho de que seas tú.

Hay gente que no cree en el amor a primera vista, pero es que esto es tan grande, es enorme. Y lo único que sé de ti es que compartimos ciertas aficiones y ¿todo por qué? porque soy una cobarde. He esperado demasiado tiempo y ahora soy una cobarde enamorada de alguien que está enamorado de otra persona.


Claudia♥

Y me ha dado por recordar...

Hoy me he puesto a pensar y me he dado cuenta de que, aunque no hacía ni dos semanas que te veía, ya te echaba de menos. Bueno espera, antes que nada decir que esto no es ninguna historia de amor ni nada por el estilo. Que tú seas un amor, no significa que esté enamorada de ti. Aunque claro, ahora que lo pienso… ¿Lo estuve alguna vez? Enamorada no, eso es muy grande, pero claro que me gustabas. Y me ponía celosa. Y me moría porque me acompañases a casa cada tarde, y más porque me acompañases hasta la puerta, porque te preocupases por mí. Me encantaban las cosas que me contabas, la confianza que había. Cada abrazo. Cada sonrisa. Y tus ojos.

Pero fui tan tonta que no tenía valor para admitirlo. Aunque claro, eso fue hace mucho tiempo y la situación era rara... Incluso el sentir eso por primera vez se me hacía raro. Sin embargo, me tranquilizo, porque ahora nos une algo más grande que todo eso. Una amistad.


Irene

sábado, 6 de febrero de 2010

Capítulo 1.

Todas las mañanas la misma rutina.
Entre buenos días y el olor de las legumbres y hortalizas, Manuel se entera de mil historias. Cada una viniendo de los mismos personajes, las mismas personas.
Ese Martes llegó al puesto de verduras y hortalizas la señora Ana.
Ana compra normalmente ésos días, los Martes, siempre a las doce, puntual. Tiene 36 años y vive en el piso de la calle Amanecer, sí ése, el que tiene muchas flores en el balcón y está hecho de ladrillos rojizos. Siempre está allí para llevarse los mejores tomates después de que Manuel los lave y los coloque cuidadosamente en su puestecillo de la calle.
Aquella mañana, Ana le cuenta que está enamorada. Que se siente atraída por un hombre que tiene dos años más que ella y que vive en su misma calle. Dicho hombre siempre viste de negro y con un aire misterioso. Ana tiene miedo a acercarse a él pero aún así prefiere hacerlo porque siente algo extraño que nunca había sentido ninguna alguna otra vez.
- ¿Es cómo cuando comes por primera vez una comida? ¿Una verdura?
- Más o menos. Póngame un tomate más.
Ana continúa con su historia. Manuel la escucha fascinado porque nunca se había "enamorado" de la manera de como decía Ana. Pero Manuel sí se había enamorado varias veces en su vida, y no había salido muy bien parado de éstos.
Ana le cuenta a Manuel todos los detalles del hombre misterioso sin dejarse ninguno. Que si baja las escaleras de dos en dos, que prefiere un maletín a una bolsa, que lleva un bolígrafo en la camisa... Detalles sin importancia pero que ella los contaba como si una historia viniese de cada uno.
Manuel escucha atento y piensa. Entonces, ella, tras cargar todas las verduras en sus bolsas y pagado a Manuel, le pregunta:
- Después de todo, ¿qué me aconseja? ¿Qué puedo hacer para conseguir hablar con él?
- Creo que el amor es como una manzana. Cuando la muerdes, es entonces cuando lo sientes.
- Entonces, ¿usted cree que si hablo con él todo saldrá adelante?
- Seguramente. Nunca está de más intentarlo.

Claudia♥

miércoles, 3 de febrero de 2010

~

Días sin sentido, y lo único que hago es buscarlo.
Aún no lo he encontrado; nadie lo ha encontrado.

Irene



sábado, 30 de enero de 2010

Seis años.

Son estas veces cuando pienso en lo que viví cuando era niña. Que conocí la palabra amor por mí misma. Poco a poco, lo que empezó siendo un juego, acabó siendo el centro de mi vida. Han sido tantas lágrimas por ver el día a día desde pequeña, el esfuerzo para que me hablases, para que fuera algo de tu vida, que ahora sólo me queda sonreír, porque supe por mí misma que fue amar y sufrir por ello. Supe lo que había detrás de esos ojos tan bonitos aunque sólo fueran unos pocos días en pocas horas.
Desde el primer día de clase de segundo de primaria supe que serías especial.

Aquel cumpleaños con una tarde oscura repleto de truenos en los que decías:

- ¡¡¡Mira Claudia, Mira!!!
Y ambos observábamos los truenos que eran como esos de película que tienen un dibujo perfecto sobre las nubes oscuras. Sonreíamos y reíamos al mirarnos, tapándonos los oídos para no escuchar el ruido del relámpago.

O el día de la excursión al zoo en el que nos pasamos el día juntos.

El día en el que me dijiste; ¿Claudia, qué te pasa? Venga ya, cuéntamelo... Y lo que me pasaba eras tú.

Recuerdos de mi infancia que no cambio por nada. Gracias a estas vivencias me he unido más a tres personas que ahora son parte de mi vida; Irene, Alejandra, Espe. Todas ellas diferentes pero especiales. Ellas ya lo saben. Y como este texto es para recordar aquellos seis años desde amor infantil a amor juvenil, la última frase va para ti;

Han sido seis años inolvidables y algo que nos ha unido siempre no lo cambio por nada, nuestra amistad. Que aunque no estemos todos los días hablando, sé que cada uno estará ahí para el otro.

Claudia♥

jueves, 14 de enero de 2010

Ella.

Ella.
Ella ahora sonríe, ahora mira la vida de colores, ahora presta mucha más atención a las letras de las canciones en inglés. Ella ha vuelto a poner los ojos vizcos y se ha mareado para después soltar una carcajada. Ha pintado el cielo con colores inalcanzables y brillantes.Ella se deja los dedos tocando la guitarra y la voz en cada nota. Ha vuelto a retomar esas canciones tan preciosas que escribía solo que ha cambiado la letra que escribió aquella vez. Ella vuelve a cantar Cumpleaños feliz a todas horas, aunque no haya ningún cumpleaños. Ella lee, lee y lee y no le importa lo que lea porque nada le identifica a aquello. Ella se ha vuelto a mirar al espejo y pone ahora mil caras y se ríe de sí misma. Ella baila. Ella canta a todas horas aunque salgan gallos de su garganta. Escribe en el vaho de la ducha y del espejo miles de letras y símbolos que no tienen sentido, como cuando era niña. Ahora reparte abrazos cada minuto que tiene a alguien cerca.
Ella parece otra.
Ella soy yo.
Claudia♥