viernes, 12 de marzo de 2010

I miss you.



"Te echo de menos"
Se suele decir esta frase cuando necesitas a ése alguien a tu lado, ¿verdad? Normalmente no es por antojo, si no porque realmente la necesitas para algo importante en tu vida. Y sí, meto en este grupo reírse y todo eso. Yo necesito a varias personas todos los días para reírme. Al igual que necesito a personas para que me riñan y me digan qué es lo que estoy haciendo mal. A personas que consigan hacer que me olvide de toda mi mala suerte. Sí, en realidad pido mucho, necesito a muchas personas.
A parte de todas personas, obviamente, te necesito a ti. Báh, estoy cansada de repetirlo y que se quede aquí, publicado en Internet. Te echo de menos, te necesito a mi lado, cada día, cada minuto. Sí, cada unidad de tiempo contable.

Claudia♥

martes, 9 de marzo de 2010

Un día cualquiera.

- ¡Martes!
- Sí, ¿y?
- Nada, es un Martes cualquiera.
- ¿Cualquiera?
- Bueno, no, miento. Cualquiera sería como los demás Martes, acostumbrada a verle todos estos días. Así que en realidad es como un Lunes. Un día cualquiera de la semana sin ti.

Claudia♥

jueves, 4 de marzo de 2010

No es obligatorio leer.

De verdad, ¿no ves que pierdes el tiempo? ella no te responde, no te da señales de vida, no te... ¿Quiere?
No me molestaré en editar la entrada poniéndole colores, ni cursiva, ni negrita, ni más pequeño o más grande, imágenes, cambio de párrafo. Lo pondré todo tal y como lo sienta, escribiré.
Total, por muy bonito que lo ponga o pinte todo no cambiará el mensaje de siempre. Sí, efectivamente, estoy aquí una vez más para volver a dedicarte una entrada aunque nadie la lea, aunque nadie comente, aunque nadie se percate de que en Milessonrisas haya una entrada más. Y si lo hacen, al ver que vuelvo a escribir yo otra vez, ya nadie la lee. Total, saben que es de lo mismo, es para hablar una vez más de ti y, seamos sinceros, a todos les aburre.
Pero como a mí no, vuelvo a escribir una vez más de ti, y nunca me cansaré. No me canso de estar las 24 horas del día con tu nombre, tu risa, tu mirada en mi cabeza, ¿sabes por qué? porque te quiero. Y no son esas típicas palabras que se dicen por cumplir. No, es de verdad. Te quiero. Y te lo repetiré por aquí, por allí todas las veces que haga falta, hasta que sepas que va por ti o que, quién sabe, tú también me quieras a mí.

Me he dado cuenta que te debo mucho, muchísimo.
Me has hecho olvidar aquellos recuerdos que me hacían tanto daño para en su lugar, situar los tuyos.



Sí, otra vez: te quiero.


Claudia♥

miércoles, 3 de marzo de 2010

2

Dartela
Darmela
Darnosla

(esta oportunidad)

Te quiero

Irene

martes, 2 de marzo de 2010

Tútútútú

Sí, hoy también es nuestro día. También lo ha sido. Cuyos protagonistas se reunen en uno sólo; tú. Tu sonrisa, tu mirada, tus ojos... Eres tan grande y quizás no te des cuenta de lo grande que eres. Sonará repetitivo pero, te quiero. Y no me importaría decirlo mil y una veces, siempre sonará diferente; te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero...

y mil veces más te quiero.
Claudia♥

jueves, 25 de febrero de 2010

131623

Llueve y, una vez más, pienso en ti.
En los días que ahora son números que quedan marcados con tinta de la más fuerte en mí, la inborrable.
En tu sonrisa, tus ojos, tu voz.

Te he perdido, sí. Definitivamente te estoy perdiendo.
Cada día que pasa, va aumentando mi felicidad, con cosas como el simple hecho de un hola tuyo.
Y, a la vez, van disminuyendo las posibilidades de tenerte. De mantenerte, retenerte en mí.

Eres tan especial y a la vez inalcanzable...
Quizá es por eso por lo que haces, sin quererlo, que cada vez incontroládamente, te quiera más.

Claudia♥

sábado, 20 de febrero de 2010

¡Si no merece la pena!
Cuando me digo esto a mí misma para autoconvencerme pienso:
¿Qué es lo que no merece la pena? ¿Él o el amor?
Me has fallado tanto.. No hay punzada más aguda que creer que conocías a una persona, creer que detrás de cada obstáculo iba a estar su sonrisa. Esa sonrisa que me duele tanto.. Fíjate, después de terminar todo, cuando ya hasta las cenizas han salido volando con la brisa de la bifurcación de caminos, aún no he podido decidir cuál de tus sonrisas me gustaba -me gusta- más: aquella de cuando me mirabas después de besarme, o la de cuando llegabas a mi casa, con el pelo alborotado, húmedo aún de la piscina y la piel cálida.

Y es que me termina llevando a la conclusión de que el único amor que merece la pena, el único que no te deja sola, recogiendo los retales de recuerdos, es ése que dura para siempre, ¿pero cómo puedo distinguirlo? ¿La única forma es caerme, caerme, caerme?
Por primera vez en mi vida lo reconozco: tengo miedo.